En Sonid creemos que cualquier persona puede entender cómo funciona la música. Queremos acompañar a músicos de todos los niveles para que ganen seguridad, profundicen su lenguaje y puedan expresar con libertad lo que sienten —ya en un solo, en una composición o en el día a día del estudio. Seguiremos mejorando la app sin perder de vista ese objetivo.
Sonid empezó de forma muy práctica: hacía falta una forma clara de enseñar teoría musical básica a estudiantes de guitarra. Las apps de práctica existentes ayudaban, pero no construían el conocimiento paso a paso. Por eso nació un método más estructurado, pensado para que cada idea encaje con la siguiente.
Sonid viene del español sonido. Curiosamente, el primer nombre que imaginamos fue Bluebird, porque los pájaros cantan. Incluso hubo artwork —el de la derecha—, pero el nombre ya lo usaban demasiadas empresas. Al final, Sonid encajaba mejor: habla de sonido, de música y de los fundamentos que hay detrás de todo lo que tocamos y escuchamos.
El delfín de Sonid es alegre, vive en libertad y le encanta cantar para sus amigos. Al igual que las aves, los delfines tienen un lenguaje propio y una forma de comunicarse sorprendentemente rica. Son criaturas inteligentes, sociales y juguetonas —como los músicos cuando tocan juntos—. En su tiempo libre, Sonid te ayuda a sumergirte un poco más en el océano de la teoría musical.
Estamos orgullosos de lo que hemos construido y seguimos desarrollando la plataforma con mucho cariño. Sobre todo, esperamos que Sonid te ayude a descubrir y entender mejor el maravilloso mundo de la música.
Tanto si empiezas de cero como si quieres profundizar, Sonid está aquí para guiarte. La biblioteca abarca desde lectura básica de notas hasta armonía jazz, desde intervalos simples hasta progresiones más avanzadas.
Explora la plataforma, prueba las lecciones y descubre lo que supone entender la música con más claridad. Cada gran músico empezó en algún sitio —y con Sonid tienes un compañero de confianza para ese camino.